Argentina y Empalme Graneros en la vanguardia de las políticas gerontológicas en el mundo

por
Osvaldo Ortolani
Presidente Vecinal
Empalme Graneros

 

Corría el año 1948 y la República Argentina proclama los derechos de la ancianidad e institucionaliza tales derechos en la constitución del año 1949. Tales conceptos son llevados a Naciones Unidas y recién en el año 1982 la misma en Viena plantea una acción internacional sobre el envejecimiento.

En Mayo de 1971 se crea P.A.M.I. (Programa de Atención Médica Integral para jubilados y pensionados), entidad, que a pesar de manejos y des-manejos, sigue siendo considerada como una de las mejores obras sociales en Latinoamérica y en el mundo. Con un concepto revolucionario de médicos de cabecera y por los años 1980 con la creación de Centros de Jubilados.

El Estado y los Centros de Jubilados, en esos tiempos, se dedicaban a la salud, cuando el adulto se enfermaba. Los Centros de Jubilados, en lo social, se dedicaban al reparto de cajas alimentarias, comedores, enfermería y pedicuría.

En nuestro barrio tras la terrible y catastrófica inundación del año 1986, se forma Nu.Ma.In. (Nunca Más Inundaciones), con movilizaciones gigantescas de 5.000 y 10.000 personas, para conseguir las obras necesarias, pero el espíritu y el motor de vida, de esta larga lucha, se consolidaban en la asamblea permanente de los días miércoles, donde unas 150 personas se reunían inexorablemente, lluvia, frio, cortes de luz, feriados, hasta algunas navidades y año nuevo, la gran mayoría de ese grupo eran personas de edad avanzadas. Un grupo de jóvenes, entre los que se encontraban médicos, estudiantes de psicología y psicología social, se cuestionaron el por qué de ese comportamiento social. En ese momento el análisis dictaminaba que todas las personas jóvenes que participaban de las movilizaciones, tenían que reconstruir lo perdido y pensar en un futuro; en vez ese grupo de edad avanzada no tenía el tiempo para reconstruirse, pero sí tenía la decisión de dejarle a sus hijos y nietos un futuro sin inundaciones, lo cual pasó a ser su gran motivación de vida. Descubrimos que ese grupo, que tenía motivación y un por qué para sus últimos años, comenzaron a tener una mejor calidad de vida que el resto.

P.A.M.I. contrata a un profesor de Educación Física para convertirlo en un apoyo terapéutico. En una reunión de médicos de cabecera, el Dr. Daniel Gurevich propone -¿por qué no hacer educación física en los centros de jubilados? La respuesta en ese momento fue -¿Qué médico se animaba a hacer un certificado de salud para que “el abuelo” pueda hacer deporte sin una complicación?. En esa misma semana, en una actitud descabellada, para esos tiempos, el Dr. Gurevich recomienda y certifica a sus 700 pacientes actividad física, según sus posibilidades. Ese fue el gran disparador y con una ardua tarea, desde convencer a las adultas y adultos a ponerse un pantalón de gimnasia y zapatillas, convencer a hijos y nietos, llegando así, a ver a unas 200 personas haciendo educación física en nuestra vecinal, hecho inédito en el país.
Cada adulto mayor rompió sus cadenas y tomó su bastón de mariscal, convirtiéndose nuevamente en el dirigente de su vida. Se creó una escuela de alfabetización de adultos mayores y comenzaron a brotar todos los talleres, cuando la palabra taller aún no existía a nivel popular, era de claustros académicos, teatro, coro, picnic, caminatas, cines debates, pintura, memoria, tejido, cocina, música, literarios, folklore, tango, cerámica, etc. Nuestra Vecinal se convirtió en la meca del adulto mayor y como decía nuestra bibliotecaria – “Se convirtió en su lugar en el mundo”.

Mientras que todo eso transcurría en nuestro barrio, recién en el año 1991 en Madrid la Asamblea General de las Naciones Unidas, adoptaba los principios y derechos para las personas de la tercera edad.
En el año 1993 la ciudad de Rosario se convirtió en la primera ciudad en el mundo, donde las personas mayores de 69 años tienen transporte gratuito, lo que no se supo comprender que ese pasaje gratuito, no es una dádiva ni demagogia, es una concepción ideológica para combatir una de las patologías más serias de la vejez, que es la soledad y el encierro. Un derecho a la edad y no al ingreso económico de cada uno.

En el año 1997 la Provincia de Santa Fe adopta a través de la Dirección de Tercera Edad, las políticas desarrolladas en nuestro humilde Empalme Graneros, como políticas de estado, poniendo a Santa Fe, nuevamente en la vanguardia de esas políticas sociales. Ese mismo año el profesorado de Educación Física de Rosario, propone una materia optativa “gimnasia gerontológica” para capacitar a sus alumnos, lo que se disemina, primeramente en toda la provincia, junto a miles de talleres sostenidos por el gobierno provincial y luego a lo largo y ancho de la Provincia.

En 1999 Naciones Unidad declara ese año como el año de los derechos del adulto mayor y suceden dos cosas importantes, Naciones Unidas felicita al trabajo desarrollado por la provincia de santa Fe, que no era más, que lo que habíamos desarrollado en nuestro barrio pero a gran escala, motivo que luego toma P.A.M.I. y lo desarrolla en todo el país. El otro tema fue que de Naciones Unidas le da el informe a la República Argentina, “que en diez años, nuestro país iba a tener 2.500.000 de adultos mayores sin jubilaciones, pensiones, ni contención social; la recomendación de Naciones Unidas era la construcción de mayor cantidad de hogares de ancianos y otra vez a la vanguardia en el mundo, la República Argentina, en el año 2005, otorga una jubilación universal para las mujeres mayores de 60 años y a los hombres mayores de 65.

La historia universal se escribe, no por casualidad, sino por causalidad, esa causalidad, de una inundación logró cambiar los paradigmas sobre la salud y la gerontología moderna.

Parte del grupo de gimnasia de la Vecinal Empalme Graneros con su profesora Míriam Nieto

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