Audiencia pública en Diputados por robo de cables y sus implicancias

Empresas de servicios lamentan pérdidas y reclaman al Estado mejor control. Otros les reprochan la excusa para retacear malas prestaciones.

Audiencia pública de la Cámara de Diputados provincial que se realizó el día 12 de Mayo en Rosario

La audiencia que se realizó el día 12 de Mayo fue presidida por el diputado Cachi Martínez.

El tema parece menor en la agenda. Robo de cables en procura de vender el cobre malhabido. Y sin embargo, se abrió interrogantes, vacíos de legislación y de gestión, y dejó en off side a una empresa como Telecom, a la que más de uno culpó de usar esta variante delictiva como excusa para retacear el servicio público que debe prestar a sus usuarios. La polémica se abrió en la primera de las dos audiencias públicas que la Cámara de Diputados provincial realizó el día 12 de Mayo en Rosario. De fondo, el debate nutrió de espesor político a un proyecto de ley para crear un “Registro Único de Comerciantes de Metales No Ferrosos”, según su autora Lionella Cattalini.

El diputado Oscar Martínez –autor de otro proyecto en el mismo sentido– coordinó la audiencia de la que participaron representantes de empresas de servicios con cableado, vecinales, legisladores y concejales. También estuvieron el secretario de Seguridad, Claudio Brilloni, y la fiscal regional de Rosario, María Eugenia Iribarren. “Un problema de todos los días en los barrios, que deja a los vecinos sin luz, sin teléfono, sin internet, sin gas. Hay que actuar en conjunto y de manera inteligente”, abogó Cattalini. Averiguaciones en un par de entendidos del negocio ubican el valor del kilo de cobre entre $600 y $1500, según la calidad y la forma en la que se entrega el metal.

El enviado de Telecom desgranó su perspectiva: “Nos ocurre en todas las ciudades, pero Rosario es el epicentro nacional del robo de cables. En octubre de 2020 empezamos a detectar un incremento de robos. Totalizamos 3400 hechos, unos 180 al mes, 6 por día. Por cantidad, unos 160.000 kilos de cobre que no se van en un carrito de bicicleta. El problema es mucho más grande: alguien compra, alguien funde el material, alguien lo distribuye”.

La explicación le sonó a excusa al Presidente de la Vecinal de Empalme Graneros, Osvaldo Ortolani, afirmó que más allá de apoyar y denunciar todo lo expuesto realizó otra denuncia pública, directamente sobre Telecom, quienes excusándose de estos actos delictivos, desde el año 2021 no repone las líneas caídas, realizando un vaciamiento en el servicio de comunicaciones de líneas fijas, es sí, siguen cobrando e intimando por el pago del servicio, para que el usuario renuncie al mismo.

Para sorpresa de unos y regocijo de otros, Ortolani eligió a Borges y su poema Ajedrez para dejar a Telecom en off side. “Dios mueve al jugador, y éste, la pieza/ ¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza…?”, recitó para connotar que el problema le resulta funcional a la compañía del grupo Clarín. “Telecom decidió hace dos años, de manera unilateral, terminar con las líneas de telefonía fija. Como aquello de ‘ramal que para, ramal que cierra’ estos malnacidos dijeron ‘teléfono que se descompone, no lo atiendo más’, y así hicieron”, despotricó.

Entre los expositores, dos abogados de la EPE apuntaron que el robo de material de cobre aumentó de manera exponencial. Cables y subestaciones transformadoras en la ciudad (en el último año, 7000 toneladas y un centenar de robos, respectivamente), transformadores rurales en el campo. “Estos robos alteran la tensión eléctrica y causan averías en los artefactos de los usuarios. La mayoría de los reclamos a EPE son consecuencia de estos trastornos”, dijo Francisco Drappo. Hugo Valetto, empresario de línea blanca en el sur rosarino, contó que su fábrica estuvo 4 meses funcionando con generadores de energía. “Habían robado los cables, la EPE vino y los repuso en línea aérea. Volvieron a robarlos y con una motosierra cortaron el poste y lo robaron también. Pasaron cuatro meses hasta que cablearon en subterráneo y se acabó. Telecom, directamente desistió. Después de que robaron los cables ya no nos atendió más”, dijo.

El secretario de Gobierno municipal, Gustavo Zignago, terció: “El negocio del cobre no se resuelve en una ventanilla de habilitaciones municipal. Nuestro país no produce cobre, pero somos exportadores. ¿Cómo es eso? Las chacaritas son un rubro comercial más entre los 36000 comercios habilitados en Rosario, pero el municipio solo tiene esa competencia.

Hay que hacer inteligencia criminal y poner la mirada en el negocio grande. El cobre no se funde en cualquier lugar”. La Asociación Vecinal Empalme Graneros, desde hace más de dos años prende la luz roja sobre el tema, realizando gran cantidad de reuniones con usuarios, Enacom, Telecom, Defensoría del Consumidor, Defensoría del Pueblo, representantes de la Provincia alertando sobre el vaciamiento de la telefonía fija y el gran negocio detrás del robo de cables.

El estado llega tarde, no olvidemos que en plena pandemia teníamos gran cantidad de vecinos sin conectividad y se calcula 38.000 usuarios de telefonía fija sin servicio en Rosario, que a la fecha siguen sin línea de teléfono. Muchos adultos mayores, la única forma de contacto era su teléfono fijo a esto le sumamos la falta de internet en comercios, estudiantes, profesionales, profesores, etc.

La Empresa Telecom sigue intimando a los usuarios que dejaron de abonar por falta de servicio. O sea que el objetivo es la renuncia al mismo y cobrar por un servicio que no ofrece. La empresa nunca pierde.

Agradecemos información de nota en el diario Página 12

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