EL polémico centro comercial: Paso del Bosque-Premiun Outlet

La presentación de un proyecto comercial e inmobiliario privado que se realizará esta semana volverá a desatar una gran polémica. El jueves, el Grupo Di Santo tiene previsto mostrar “en sociedad” el Paso del Bosque-Premiun Outlet, el gigante complejo que levantará en la zona de Sorrento y Circunvalación que viene siendo resistido por un grupo de comerciantes locales y legisladores santafesinos. Desde esos sectores señalan que el emprendimiento viola una normativa provincial y podría tener un negativo impacto económico en los pequeños y medianos negocios de indumentaria de la ciudad.

La presentación oficial del megacomplejo comercial se realizará el jueves 4 de junio en el hotel Ros Tower a las 19.30.

La firma que lleva adelante la iniciativa es Di Santo Lucio SA, quien también es propietaria de los supermercados mayoristas Micropack.

Según habían señalado hace tiempo voceros del futuro centro comercial, éste apuntará a cubrir la demanda de “muchos clientes” que quieren adquirir ropa “de marca”, pero “a precios accesibles”.

El complejo sería el único en el interior del país de estas características; tendrá 70 locales, todos de indumentaria, ubicados dentro de una sola planta techada, con una superficie que oscilará entre los 15.000 y los 20.000 metros cuadrados. En tanto, el estacionamiento contará con lugar para unos mil vehículos.

Cuando se conoció el proyecto, un sector de dirigentes representantes de comerciantes de Empalme Graneros y el resto de la ciudad (que incluyó a los del centro, calle San Luis y el barrio Echesortu, entre otros) puso el grito en el cielo.

Éstos estiman que un emprendimiento de semejantes características podría tener un impacto negativo muy fuerte en la actividad de los paseos comerciales tradicionales.

Esa presunción hizo que el asunto llegara a la Cámara de Diputados santafesina. El año pasado, la Legislatura pidió al Ministerio de Producción provincial que informe si esa cartera “ha avalado la factibilidad del emprendimiento comercial”.

Los legisladores que intervinieron sospechan que el mega outlet se encuadraría dentro de la llamada ley de Grandes Superficies (la 12069), la cual regula y limita la radicación en toda la provincia de “centros de compras que estén formados por un conjunto de puestos de venta instalados en un mismo predio”.

En diálogo con este medio, el diputado provincial del PPS Oscar Urruty (uno de los que apoyó el pedido de informes) confirmó que no hubo ninguna presentación de Di Santo para obtener el aval del gobierno santafesino que le permita eludir el alcance de dicha normativa.

“Lo que tiene el empresario es un permiso de edificación. Pero hay que ver qué pasa luego con la habilitación definitiva. Nosotros no tenemos certezas de qué es lo que realmente se va a construir. Pero si el privado va a llevar adelante lo que está publicado en los medios todo indica que el proyecto estaría prohibido por la ley 12069”, sostuvo el legislador.

En tanto, fuentes ligadas al emprendimiento se defendieron y señalaron que lo ejecutado y proyectado está “todo en orden”.

Por un lado, mencionaron que “no correspondería” que el megaoutlet “quede alcanzado” por la ley de Grandes Superficies ya que las habilitaciones de los locales se pedirán individualmente.

Es decir, que cada negocio que se radique dentro del complejo la tramitará de forma particular.

A la par, el mismo vocero mencionó que la normativa apunta a regular la apertura de nuevas bocas de supermercados e hipermercados y por lo tanto no es aplicable al megaoutlet.

Sin embargo, para el presidente de la Comisión de Producción del Concejo Municipal, Martín Rosúa, esa afirmación no es real.

“La ley debería aplicarse porque incumbe a todos los proyectos de grandes dimensiones. En términos prácticos se ha utilizado sólo con supermercados y autoservicios por una cuestión de uso y costumbre. Pero no está bien que sea así. No puede ser que se actúe discrecionalmente. En todo caso, para este emprendimiento debería establecerse una excepción o alguna vía reglamentaria. Pero la ley es clara”, dijo el concejal del radicalismo

Rosúa mencionó luego que “además del impacto en la competencia con pequeños y medianos productores” y “en los puestos de trabajo” (que podrían crearse y perderse con la propuesta) también “debería haber un certificado que otorgue el Ministerio de la Producción que indague sobre cómo el proyecto se adecua al medioambiente y al contexto urbanístico de la zona”.

Los comerciantes se quejan

La queja de un sector de los comerciantes locales por la llegada del megaoutlet ha tenido más de una voz.

El titular de la Asociación de Paseos Comerciales a Cielo Abierto, Fabio Acosta, señaló tiempo atrás que por sus características, el complejo impactará de lleno en los niveles de venta de los comercios textiles actuales.

“Competir contra un monstruo que traerá la mercadería de forma masiva directamente de fábricas de Buenos Aires será muy difícil. Este tipo de emprendimiento elimina de la cadena al intermediario minorista. Claramente genera una competencia desleal”, denunció.

También Osvaldo Ortolani, el referente vecinal de Empalme Graneros, compartió la idea de que el proyecto golpeará duro al sector minorista local.

Incluso, recordó que la ley provincial de Grandes Superficies fue promovida hace algunos años por el propio Di Santo para frenar el desembarco en Rosario de la cadena de supermercados mayoristas Yaguar.

“Lo hizo porque en ese momento esa empresa era una competencia para él. Y hoy es él el que termina poniendo un emprendimiento que va a afectar a numerosos comercios. ¡Cómo cambia la idea de una persona de acuerdo a la conveniencia de cada uno!… Si le ponen un mercado central enfrente de Micropack, seguramente va a pegar el grito en el cielo”, señaló Ortolani haciendo eje en el poder de lobby de Di Santo.

Fuente: El ciudadano web –  Por Pablo Moscatello

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