La economía contable de la vida (Segunda parte)

En estos momentos en que los países desarrollados del mundo ponen en práctica modelos de inclusión y defensa de su propia industria y por ende generación de trabajo, nuestro país ha elegido un modelo de especulación financiera generando una mayor deuda externa cada vez mayor donde el beneficio es solo para pocos y empeora al resto. Comencé este artículo con éste comentario de la actualidad porque precisamente todo esto que está pasando en la economía va a modificar y por mucho tiempo las condiciones de vida de muchísima gente y están relacionados íntimamente con el título del artículo; que en su primera parte utiliza palabras como: banco, activo, debe, haber, cuenta corriente, saldo, gastos, ganancias, acciones, valores, capital, interés. Tanta correspondencia de términos obedece a la necesidad de definir de la mejor manera el manejo de bienes y valores.

En la culminación de cada ejercicio económico se hace una memoria y balance. La memoria porque es imprescindible recordar todo lo acontecido acotándolo dentro del periodo de tiempo del ejercicio desde el principio al fin. Observemos la importancia para la ética y la moral que tienen estos cuatro términos (bien, valor, principios, finalidades).

Es la planificación en pos de un objetivo o sea que es un proyecto en sí mismo y precisamente la vida es una continuidad de proyectos, que a lo largo del tiempo son la esencia y la trayectoria del ser a nivel individual e institucional. Platón pensaba que los seres humanos somos entes o entidades y recién pasamos a tener identidad a partir de nuestros pensamientos. Creía que, al revés de lo que supondríamos, existen dos realidades. Una es la que percibimos a través de los sentidos (formas, color, gustos, aromas, placer, sufrimiento) -mito de la caverna- que para nosotros serían realidades y para él; real: es lo que pensamos de todas estas sensaciones, y de última; es una elección de vida. Yo decido creer y querer, porque me ayuda a vivir; así como los que viven impulsados por el odio y el resentimiento, son mal pensados y prejuiciosos. Lo único que ganan es perjudicarse(o sea que ganan pérdidas). Lógico todo dentro de ciertos límites como la lógica y la coherencia porque si no pecamos de inocentes.

El Balance es el equilibrio entre el activo y el pasivo. – Activo: son los bienes bienes realizables o sea que se pueden pasar a efectivo que, llevado al idioma de la vida sería que estos proyectos se transforman antes o después en cosas materiales (que es lo que se utiliza para la construcción igual que en la vida. Pasivo: son fondos propios que nos deben y pueden ser exigibles a corto o largo plazo. Toda esta reflexión filosófica es para ratificar que debemos obligarnos a pensar, y aprender para saber qué planificar o sea tener ACCIONES COHERENTES CON NUESTROS PENSAMIENTOS.

Dr. Daniel Gurevich
Director del Centro de Médico
de la Vecinal Empalme Graneros

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