La felicidad

Podríamos definirla como un estado de ánimo subjetivo, temporal e individual; de bienestar absoluto. Pero existen condiciones generales de orden cultural que pueden ser condicionantes y determinantes de lo individual en función de lo colectivo como por ejemplo provenir de una civilización oriental u occidental, lo que probablemente de más preponderancia a lo espiritual en la primera y a lo material en la segunda; o también de orden religioso en que será más feliz cuanta mayor cercanía logre con el Creador ; ya sea éste imaginado con poderes sobrenaturales o como en las culturas primitivas el respeto y temor al poder destructivo o providencial de la naturaleza. No olvidemos que es el miedo el principal factor de búsqueda de amparo y a la vez una de las trabas más importantes para lograr la felicidad.

Considero necesario hacer una aclaración con respecto a todo lo que se le pide a Dios, y excepcionalmente alguien pida felicidad; porque se le piden cosas materiales creyendo que son el camino a la misma. Pero para todas estas peticiones nunca debemos olvidar que la misma biblia dice “ayúdate y te ayudaré”, que significa que el creador tiene que ver que estás haciendo el máximo esfuerzo para darte su bendición. Y en el aspecto político (no religioso) bienvenidos todos los planes de asistencia pero son solo paliativos para ir subsistiendo; el resto depende de tu esfuerzo y creatividad.

Como dijimos al comienzo del desarrollo del tema; al ser subjetiva e individual la felicidad dependerá de los gustos y necesidades y por lo tanto se debe aprender a ser tolerantes y respetarnos porque cada individuo puede sentirse pleno con objetivos totalmente diferentes entendiendo por objetivo la búsqueda en lo más profundo para lograr plenitud, a diferencia del placer (hedonismo)en que la satisfacción se alcanza con logros más superficiales, generalmente relacionado con el consumo.

Evidentemente la búsqueda y obtención de FELICIDAD debe haber sido una preocupación de la especie humana desde sus comienzos y así las culturas orientales lo intentaron fundamentalmente mediante la introspección (desde nuestro propio interior) ejercitando el equilibrio físico y mental en profundo respeto y armonía con la naturaleza. Y así se va extendiendo hacia occidente, pasando por la India, Egipto, al medio oriente a través de culturas importantísimas como caldeo y asirio, fenicios y persas con localización geográfica en la Mesopotamia entre los ríos Tigris y Éufrates y su mayor esplendor en Babilonia; quienes van transmitiendo su legado hacia Grecia. Y es en la antigua Grecia el origen de la cultura occidental, donde unos 700 años a.c. nace la Filosofía (Filos =amor, Sofía=sabiduría) o sea el amor al conocimiento, con Sócrates, Platón, Aristóteles y todos sus discípulos hasta la actualidad que enfocan sus estudios partiendo de la Ética y la Moral.

Entonces las diferentes escuelas filosóficas van tomando distintas posturas: para Platón y Aristóteles sería el Eudemonismo (autorrealización), para Epicuro el Hedonismo (búsqueda del placer); para otros el estoicismo(autocontrol y práctica de la virtud); el Cinismo ( aprender a conformarse con lo mínimo e imprescindible y mofarse del que se desespera por tener lo que él no precisa) o el utilitarismo ( el mayor beneficio para el mayor número de personas).Todo esto demuestra que la felicidad es diferente para cada individuo y los medios de conseguirla también. Pero ya abocados a esta tarea de tratar de ser felices debemos empezar por aprender a fortalecernos para que no nos afecten tantos bombardeos a que generalmente estamos sometidos; porque no estamos hechos todos de la misma madera, entonces entran a jugar otros factores como por ejemplo la actitud ante la vida en cuanto a una conducta más meditada y contemplativa con menos ansiedad y urgencias. Poder tomarnos tiempo para ejercitar el cuerpo y los sentidos (que son la puerta de entrada de los estímulos placenteros y así percibir aromas, caricias, sonidos, paisajes, etc.

La aptitud que depende de las capacidades y discapacidades que traemos de nacimiento que harán que le sumemos el valor agregado del esfuerzo para así lograr la felicidad. Se nace con genio o se hace por perseverancia, trabajo e ingenio, que es la genialidad del esfuerzo. También es una actitud el tener una mirada optimista y positiva de lo que nos sucede y rodea porque nos sirve para ahuyentar los miedos y temores, que funciona como estímulo y nos retroalimenta permanentemente. Lo opuesto le ocurre al pesimista que generalmente estará dispuesto a encontrar las dificultades que lo frena y le quitan el deseo de nuevos logros.

Les dejo como tarea a cada uno que busque y ponga en práctica de acuerdo a sus características personales la mejor forma para lograrlo porque considero que el sentido de la vida es justamente vivir con felicidad. Ya para terminar debo mencionar a las drogas, ya sean éstas legales o no porque son artificiales y cuando se termina el efecto estamos peor que antes y generan la necesidad de nuevas dosis, que es como nos transforma en adictos aunque lo neguemos.

Así es la felicidad que se compra, a diferencia de todas las acciones que se realizan en forma natural como la actividad física y mental, ayudar a quien lo necesite ya sea en forma personal o mediante actividades comunitarias o desde instituciones como nuestra querida vecinal, porque esto hace bien y produce endorfinas que son mediadores químicos que produce nuestro organismo en forma gratuita y sirve para aliviar el dolor y produce un efecto de bienestar duradero y si esto nos produce adicción bienvenido sea.

Dr. Daniel Gurevich
Director del Centro de Médico
de la Vecinal Empalme Graneros

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