La mayoría de los presuntamente normales padecemos discapacidad afectiva

Es la disminución de la capacidad de una o más funciones, ya sea física, mental o sensorial, aunque también lo es el exceso o todo lo diferente de la norma (lo normal); que generalmente produce trastornos de inclusión social y afecta la autonomía o autosuficiencia a corto o largo plazo, lo que implica supervisión y asistencia permanente. También se la puede denominar “diversidad funcional” o “capacidades diferentes” o “especiales”. No tiene importancia el término utilizado mientras no sea discriminatorio, ofensivo o excluyente. Quizás, al hacer un análisis en el tiempo concluyamos que lo que ha evolucionado la sociedad en términos de inclusión sea una muestra clara para que podamos tener una mirada optimista respecto al futuro. Ha sido prácticamente en los últimos 50 años en que la sociedad comenzó a ocuparse de las minorías, que hasta entonces eran excluidas y discriminadas negativamente; y al hacerlo apareció un universo impensado como por ejemplo el desarrollo de técnicas y profesiones de inclusión, rehabilitación, adaptación, etc. , y también la invención de aparatos específicos y hasta personalizados. Muchísimo más con la utilización de la informática y la robótica. Se crean Universidades y Escuelas para enseñar lo conocido e institutos de ciencia y tecnología multidisciplinaria para estudiar y diseñar lo mucho que nos falta por saber. Pero si en 50 años se está avanzando a éste ritmo que le espera a la humanidad en los próximos 100 o 500 años.

Pensemos que la evolución desde los primeros animales tiene más de 500 millones de años y que cada cambio en el humano llevo miles de años. El concepto verdaderamente novedoso es que cada escalón que vamos ascendiendo en el conocimiento es una nueva base que nos evita tener que volver a subir los escalones anteriores, lo que significa que vamos ascendiendo en el conocimiento a un ritmo algebraico, no aritmético. Sería que los números se van multiplicando a sí mismos en vez de sumarse; lo que hace que el ritmo de avance sea vertiginoso, sería como que comenzamos desde la velocidad a la que va el avión que acabamos de inventar, que era más lento que el actual. Según esta lógica los que no continuamos aprendiendo al mismo ritmo vamos quedando discapacitados, pero debo agregar otra variante imprescindible, que vamos a ejemplificar.

Un niño Down tiene una capacidad de amor y ternura únicos, porque son sentimientos que provienen desde la parte más primitiva de nuestro cerebro (el sistema límbico) que es el lugar en que nacen los grandes sueños porque no son egoístas; pero esta capacidad de amor total y puro, los supuestamente normales la hemos perdido, o sea que somos discapacitados emocionales. Bueno, cuando a la ciencia pura le agreguemos los sueños más nobles, la velocidad del progreso y el límite de los objetivos serán infinitos y la ciencia ficción será superada por la realidad. Para dar algunos otros ejemplos de discapacidades que no nos reconocemos, somos discapacitados informáticos porque tenemos celulares y no sabemos manejar infinidad de funciones de los mismos y seremos discapacitados de la memoria porque la llevamos en el bolsillo.

y difícilmente sepamos de memoria los números de nuestros más cercanos y me atrevería a decir que ni siquiera el propio. Para ir redondeando el artículo no debemos omitir tres conceptos: La primera es que no se entienda que pretendemos decir que la discapacidad es una bendición; la segunda es que el primer paso es la aceptación del inconveniente, luego su comprensión para ver que se puede hacer y cómo, pues en caso de no tener idea, no dudar en consultar con profesionales capacitados en el tema. Pero que quede claro que la ocultación y la negación son perjudiciales para el afectado y su entorno. El tercer concepto está ligado a lo que decíamos al principio con respecto a la autosuficiencia y la autonomía porque significa que el discapacitado requiere supervisión y asistencia de por vida, que se hace más necesaria con el paso de los años porque lleva implícita la aparición de las problemáticas propias de la edad que en estos casos significa una sumatoria de problemas.

La recomendación es en primer lugar tener en cuenta lo antes expuesto para de este modo utilizar todas las herramientas disponibles actualmente, desde una certificación oficial porque brinda muchos beneficios, como una pensión o subsidio y la posibilidad de la O. Social porque le corresponde; que incluye la posibilidad de contar con acompañantes terapéuticos de acuerdo a la problemática.

Por último evitar a toda costa la sobreprotección e intentar que colabore en todo cuanto pueda y aún más, siempre de modo sutil para evitar las frustraciones si no se logra. La vida consiste en el máximo aprovechamiento de nuestras capacidades y el mejor manejo posible de nuestras discapacidades, de la que nadie está exento.

Dr. Daniel Gurevich
Director del Centro de Médico
de la Vecinal Empalme Graneros

1 comentario

  1. Excelente nota! Muy buena síntesis (lo más difícil al explicar o escribir) Deja de lado la omnipotencia: todos tenemos discapacidades, promueve el desarrollo humano: desplegar todo lo que se pueda las capacidades; sale así de la falsa dicotomía optimismo-pesimismo, ni tanto ni tan poco, los seres humanos hacemos lo que podemos, y, en cada caso, lo que podemos es mucho, sobre todo, podemos mejorar. Comprender el sentido de esta nota, sin duda nos hará mejores personas, Gracias Daniel.

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