Palpitaciones

Este término habitualmente utilizado significa concretamente que es cuando podemos percibir nuestros propios latidos del corazón. Por lo general no deberíamos darle demasiada importancia si no se acompañan de otras manifestaciones como palidez, sudoración profusa, agitación, mareos, etc. Voy a pasar a enumerar las causas más frecuentes y en función de estas ver que debemos hacer.

Comenzaré por las arritmias cardíacas; que es cuando el ritmo cardíaco deja de ser regular, o sea que entre latido y latido existe siempre el mismo intervalo, pero también están las arritmias con ritmo regular que son las taquicardias y las bradicardias según este por encima o por debajo del ritmo normal. Lo que debemos hacer en primer lugar es confirmar como están los latidos y para esto tenemos que saber tomarnos el pulso. El lugar más práctico para encontrarlo es buscando mediante la palpación en la cara interna o sea palmar de la mu- ñeca bien por debajo del dedo pulgar ente un borde duro que es el hueso radio y otro elemento durito con forma de cuerda que es el tendón exor del dedo índice, una zona deprimida. En ese lugar colocamos los dedos índice y medio de la otra mano y hacemos presión hasta sentir algo que pulsa. Otro lugar que para muchos es más fácil es el pulso carotideo que se toma a ambos lados del cuello Una vez que lo encontramos solo se trata de contar cuantos latidos sentimos en un minuto, observando además que los latidos son regulares. Cuando el ritmo es irregular lo que sucede es que entre dos latidos más distantes entre si le estamos dando más tiempo al corazón para que se llene con más sangre y eso se percibe; en cambio las arritmias rápidas o lentas son más difíciles de percibir y es probable que estemos conviviendo con ellas desde largo tiempo.

Esto es lo que se observa en los trastornos funcionales de tiroides en que el hipertiroidismo acelera las pulsaciones y el hipotiroidismo las enlentece. Por eso es conveniente agregar el dosaje de hormona tiroidea en la rutina anual de análisis. También podemos sentir palpitaciones por exceso de consumo de café, cigarrillo, y algunos medicamentos que contengan seudoefedrina como los anti-gripales, o por consumo de drogas como cocaína o marihuana y más aun por el uso de algunos broncodilatadores como el salbutamol que es de uso corriente en las bronquitis espasmódicas. Otras causas menos frecuentes son la anemia (como suele observarse en el embarazo en que hay anemia) o enfermedades de la sangre. No puedo dejar de mencionar la feocromocitoma que es un tumor benigno generalmente, que produce aumento de catecolaminas como la adrenalina y noradrenalina y es de re- solución quirúrgica. De menor observación es el caso de aumento o descenso de potasio, calcio o magnesio que se ve por indicaciones de medicamentos muy específicos o cuando falla la glándula paratiroides como en las cirugías de tiroides en que generalmente sacan también ambas glándulas; o mucho mas infrecuentemente en tumores de hipó sis.

Por último, nos quedan los trastornos de angustia en que son referidos con gran frecuencia; y un párrafo aparte es para los trastornos de pánico. Lo que quiero remarcar es que en general no hay que asustarse demasiado porque son muchísimo menos las palpitaciones que implican riesgo para la vida que todas las demás pero igualmente se debe consultar a un profesional.

Dr. Daniel Gurevich
Director del Centro de Médico
de la Vecinal Empalme Graneros

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