Pasito a pasito

Cuando la solidaridad es desde abajo pero con tantas ganas de ayudar a quién más necesita. Esas energías y acciones contagian, algo que queda claro en la nota que realizamos con este grupo de jóvenes.

Pasito a Pasito es un grupo de gente que hace solidaridad, viendo la necesidad del que menos tiene, un día dijeron ¿si hacemos algo por ellos? Y Así con nada material, pero si con un espíritu inigualable, todo comenzó. En un diálogo con Marisa Barrionuevo que es la mamá de Roció Meza, Micaela Meza y Yamila Meza (estudiantes de enfermería), Fernando Salcedo, Tamara Balmaceda, Antonela López, Romina Albarracín, Gisela Pereyra, Natalí Ojeda, Alejandro Albarracín, Luis Nieto Naila Giménez y Jimena Martínez, Lucia Herrera y Antonela López, todos alrededor de una mesa grande, los que trabajan y colaboran, porque todos aportan algo, comenzó nuestra entrevista y les compartimos quienes son y como nace este grupo de gladiadores.

¿Cómo inicia este grupo solidario?
Arrancamos sin nada, nuestro nombre que nos identifica Pasito a Pasito vamos avanzando muy despacito. Luego se fueron sumando amigos y vecinos. Esto arranca en el año 2017, tiramos una idea de hacer apoyo escolar, comenzamos en el comedor de mi casa, ayudando en sus tareas, juegos, educación, por favor, gracias, permiso y también tomábamos la leche, siempre haciendo fiestas para el día del niño, festejando los cumpleaños, día de la primavera. Hacemos todo en la vereda. Comenzamos pidiendo donación y dijimos arranquemos, nuestra primera comida fue un arroz amarillo, no salió muy rico, nunca nos vamos a olvidar, luego fuimos organizando nuestra manera de cocinar.

¿Cuántos niños se suman a las actividades y a retirar la comida?
Tenemos tres espacios, apoyo escolar los días martes en el barrio Los Pumitas, Ottone al 1400 bis y San José, en un Galpón que estaba en desuso, nos lo cedió un vecino, para que lo usemos nosotros, ganamos un espacio para algo bueno. Los días jueves (merienda que pasan a retirar) y viernes (comida que retiran) cocinamos para 150 raciones. Lo hacemos en la vereda Deangelis antes de calle J. B. Justo. Gracias a Dios todos los vecinos nos apoyan. Hoy tenemos entre 60 y 70 chicos en apoyo escolar. No tenemos un número fijo. Desde un año hasta séptimo grado y también se están sumando del secundario. Comenzamos con edad primaria, pero pronto se fueron sumando los hermanitos chiquititos. Asiste niños con bajo peso, le damos doble ración, se ven muchos niños así. Cada uno tenemos nuestro lugar, cocinamos, picamos, ponemos el pan, otros hacen el apoyo escolar, otros se encargan de los más pequeñitos, las mamaderas.

Qué increíble tanto trabajo, ¿cómo recaudan para comprar los alimentos para luego cocinar?
Salimos a limpiar vidrios en los comercios de Juan José Paso, ya tenemos nuestros clientes, hacemos rifas, vendemos rosquitas, pedimos donaciones. Los días viernes vamos a hacer las compras con lo recaudado, hacemos y nos arreglamos con lo poco o mucho que tenemos, ya que todo se reparte. Cocinamos a leña, ya que no tenemos garrafa y es más barato conseguir leña. Nos une la solidaridad, a veces discutimos, como todo grupo humano, pero cuando pensamos que los niños nos esperan, todo se soluciona. De a poco fuimos conformando un grupo de amistad.

¿Qué es lo que ven en los niños, sus necesidades?
Los niños están descuidados en ropa, higiene y afectivamente, recibimos tanto cariño de parte de ellos. Todos pasamos a ser sus seños y profes. Es muy gratificante ayudar al otro, es lindo el amor que uno recibo, yo aprendo de las historias de vida del grupo de colaboradores, aprendo de todos. Haciendo esto me dan ganas de estudiar maestra Jardinera, (comenta una de las Jóvenes). Me encanta hacer esto, los chicos no tenían cuadernos, así que con hojas fabriqué carpetitas y ahora cada uno tiene su cuaderno, lo disfruto mucho. Vestir los chicos y cocinarles. Y ahora vemos abuelitos que se arriman a pedir comida, Pasito a pasito Cuando la solidaridad es desde abajo pero con tantas ganas de ayudar a quién más necesita. Esas energías y acciones contagian, algo que queda claro en la nota que realizamos con este grupo de jóvenes. muy triste ver ciertas realidades.

Hicimos una biblioteca, leemos cuentos, llevan libros de cuentos y los traen para llevarse otro. ¿Un sueño? El sueño es tener un espacio propio Ayudar deja una experiencia de vida, Damos ejemplo a nuestros hijos, en las fiestas son un niño más y también colaboran en las jornadas para juntar dinero. Ellos ven que ayudamos y eso los prepara a ser solidarios. Queremos ser transparentes, lo bueno de nuestra página de Facebook es que podemos publicar como se reparte lo que nos donan.

¿Qué cosas o elementos necesitan para continuar con esta tarea?
Entre otras cosas, alimentos no perecederos, garrafa, un dispenser, ollas grandes, calzado, ropa limpia, útiles escolares. El Tel de contacto Rocío 153111774.

¿Un mensaje final?
Podemos decir que, del diálogo con vecinos, rescatamos lo generosos que son, esa solidaridad que nace desde abajo, la gente se suma, se arrima y colabora con lo que puede, Empalme Graneros es muy sensible y solidario. El ver la necesidad ajena, los ayuda a realizarse como personas, crecer y dejar este mundo en mejores condiciones.

Corresponsal M.F.R.

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