Pavimento definitivo en Empalme Graneros

por
Osvaldo Ortolani
Presidente Vecinal
Empalme Graneros

 

Después de 25 años, peleando el pavimento definitivo para todo Empalme Graneros, logramos dar un importante paso. No es tan sencillo, ni mágico. No se podía hacer pavimento definitivo si no teníamos cloacas, no se podían hacer cloacas si no teníamos las troncales que crucen el barrio y no se podían hacer troncales si no teníamos una estación elevadora de fluentes (estación de bombeo).

El PAVIMENTO es una obra que se ve, ¿cómo hacíamos para que los distintos gobiernos provinciales y naciones hagan aportes millonarios con obras enterradas?

Después de decenas de viajes a Santa Fe y seis viajes a Buenos Aires, para hablar con el Director del Enohsa (Ente Nacional de Obras Hídricas y Saneamiento), logramos que el estado nacional invierta millones de dólares en la estación de bombeo ubicada en la calle Cabal y Juan B. Justo y las troncales que atraviesan nuestro barrio. Ese director Nacional nos visitó en Empalme Graneros y la presencia de los vecinos fue escaza, porque lógicamente, no se entendía la dimensión de la obra. Terminada esa obra que duró tres años, volvimos a presentarnos en Buenos Aires para conseguir las obras de conexiones domiciliares de cloacas.

En esos tiempos no éramos prioridad para nuestro gobierno provincial, el estado nacional, envió igualmente el dinero para realizarla y a mitad de camino la empresa que adjudicó el gobierno provincial, renuncia a la obra. Nuevamente la pelea, denuncias y enojos. A través del Plan Abre, se consigue la instalación de cloacas, obra que en algunos sectores dejó mucho que desear, entre gestiones y obras, pasó siete años, pero hoy todo Empalme Graneros tiene cloacas.
La picardía del gobierno provincial, queriéndonos cobrar una obra, siendo que este había recibido el monto sin devolución (no era crédito), “nueva pelea”, después de un año de tramitación, donde agradecemos al directorio del ENRESS, en especial al arquitecto Oscar Urruty, los vecinos de Empalme Graneros son los únicos que no pagaron un peso por dicha obra (hoy se abona el servicio). Los vecinos de Empalme Graneros ahorraron 230 millones de pesos, hace seis años.

Comenzamos entonces la pelea de fondo, PAVIMENTO DEFINITIVO, hace cuatro años, la intendenta de turno Mónica Fein, en el aniversario de la Vecinal, anuncia la concreción de las primeras 12 cuadras de pavimento, elegida por el municipio, la calle era Cabal, por la facilidad de las pendientes hídricas. Terminó su mandato y nunca pudimos ver ninguna máquina trabajando con ese viejo anhelo.

Comenzamos nuevamente la discusión con este nuevo gobierno municipal, con los motivos y la realidad de la pandemia, todo se vio dilatado. No había más excusa del por qué NO. Pedimos por el pavimento por todas y cada una de las calles de Empalme Graneros, comenzamos la discusión con esas primeras 12 cuadras, hoy por suerte se concretarán 46 cuadras, como primera etapa. La decisión, por solo motivos técnicos e hidráulicos, de que cuadras fueron las elegidas, fue decisión exclusiva del municipio. Centramos nuestra discusión en que no podía quedar afuera el casco histórico de nuestro barrio, que es de calle Chaco hasta Ottone, ni tampoco las cuatro calles al sur de Juan José Paso a Gorriti. Verbalmente el intendente se comprometió a agregar, en esta primera etapa, un 20% más de pavimento, para terminar con la zona histórica, más las dos cuadras hasta llegar a Provincias Unidas y el año que viene lanzar una segunda etapa donde se cristalice el sueño de tener todo el barrio con pavimento definitivo.

Cabe aclarar que la vecinal, su vecinal, no es el estado ni depende de él, somos vecinos, que como Ud. , quiere un barrio mejor. Muchísimas veces peleamos en soledad y en silencio, como todo este derrotero que explicamos anteriormente, como por ejemplo las obras que se entierran y no se ven (troncales, estación de bombeo, cloacas). Nosotros no somos quienes decidimos qué cuadras, nosotros peleamos por todas las calles por igual, porque para nosotros todo el barrio es uno.

En estos últimos treinta años las peleas, fueron por las obras para frenar la inundación, por el mejorado, por el gas, por la estación eléctrica, por los transformadores, por cloacas, por alumbrado, por escuelas (muchas veces en soledad) por seguridad (que por motivos lógicos lo tenemos que hacer en silencio) por una Vecinal digna, que el año próximo cumplirá 100 años.

Hasta hace tan solo treinta y cinco años, para ver una avenida, teníamos que ir a la Avenida Alberdi o al centro para comprar ropa, nos inundábamos cada diez años, nuestras calles eran de tierra y con huellas, no teníamos gas, la mayoría de nuestros vecinos sacaban el agua de una canilla pública; nos faltaban escuelas y una lamparita incandescente chiquita cada cincuenta metros, una parte de nuestro barrio no tenía luz. A pesar de todo eso éramos felices, Empalme Graneros, era un barrio oscuro, detrás de las vías y fuimos despacio, pero sin aflojar, consiguiendo todos y cada uno de nuestros sueños, ¿falta? Sí falta muchísimo, pero lo que no nos falta es la esperanza de seguir construyendo un barrio digno de ser vivido y que sigamos todos tirando para el mismo lado.
Hoy tenemos una nueva obra, una nueva alegría, soñamos que se cumpla, que no se dilate. Lo que sí sabe el estado, es que los vecinos de Empalme Graneros no van a aflojar. Gracias, mil gracias a todos. Felicitémonos cada uno por el logro conseguido, porque cada logro, como decía un gran cartel puesto en el año 1986 en el terraplén, “cada obra que se realiza se debe a la unidad de los vecinos de Empalme Graneros”.

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