Una visita destacada

Don Israel Berestan, un forjador de la industria argentina, representando el espíritu de la soberanía en la independencia económica nacional

Don Israel Berestan, un forjador de la industria argentina, representando el espíritu de la soberanía en la independencia económica nacional. Su figura es convicción, templanza, esmero, dignidad y coraje, demostrado al cabo de cincuenta años de lucha y sacrificio por lograr el desarrollo industrial. Nos visitó en la Vecinal y compartimos un poco de ese momento.

Don Israel Berestan nos sorprende con su visita en la Vecinal Un forjador de la industria argentina, representando el espíritu de la soberanía en la independencia económica nacional. Su figura es convicción, templanza, esmero, dignidad y coraje, demostrado al cabo de cincuenta años de lucha y sacrificio por lograr el desarrollo industrial. Hoy con sus 92 años nos cuenta que a sus 12 años comenzó un idilio con la metalúrgica a través del hierro, el acero, la fragua, para que luego su vocación emprendedora se convirtiera en “pionero de la refrigeración” en el Pago de los Arroyos, creando y desarrollando un mega emprendimiento como Villver, orgullo de la industria nacional, con jerarquía a nivel internacional y bisagra en nuestra incipiente industria alimenticia logrando dar valor agregado a nuestra materia prima, transformando productos elaborados con mano de obra argentina.

Berestan es un referente indiscutido, por su compromiso con un proyecto de raigambre nacional, acopiando recursos humanos de primer nivel en ciencia y tecnología, lo que le permitió desarrollar su emprendimiento de manera integral, ya que abordó los procesos de diseños, fabricación, montaje, comercialización en un país y el mundo, relacionándose en el tiempo con personalidades del quehacer científico, político, cultural, empresarial, financiero, lo que lo convierte en historia viviente de nuestra patria. En él se descubre una personalidad avasallante, digna de ser reconocida. Supo de gloria y derrotas de la mano de los devenires de nuestra patria, nunca bajó los brazos, en su fábrica que comienza en el año 1948, desde el primer día, funcionaba una biblioteca y una escuela de técnico en refrigeración, siendo un avanzado para la época.

Sus heladeras Villver recorrieron el mundo, desde china, África, México y todo Sudamérica. Don Israel instaló toda la primera refrigeración en Cuba, conoció el mundo y de joven venía a Empalme Graneros a hacer gimnasia con Pelele y Lalo en el Club La Gloria. Otra de sus facetas, es su arraigo a nuestras tierras y nuestra cultura nacional, con una estirpe gauchesca muy profunda, con un gran sentido de pertenencia a todas nuestras raíces. Escucharlo por horas no alcanza, con su claridad en las definiciones, su personalidad y riqueza en convicciones. Nos ha dejado una hermosa experiencia.

Orgullosos de poder compartir una charla a mena y nada menos que en nuestra Vecinal. Gracias Don Israel

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