Basta de basurales institucionalizados

Los años pasan, también los gobiernos o gestiones, pero los problemas que preocupan a nuestros vecinos siguen siempre ahí. Nuestros reclamos se multiplican. Pedimos que de una vez por todas, erradiquen la gran cantidad de basurales institucionalizados en nuestro barrio acumule gran cantidad de basura.

Desidia Falta de ganas, de interés o de cuidado al hacer una cosa. NEGLIGENCIA o la inercia. La desidia, por lo tanto, está asociada a la falta de cuidado o aplicación y a la apatía, remite más que nada a una actitud social que tiene que ver con cierta malicia a la hora de no resolver situaciones que puedan ser conflictivas o dolorosas para otros. Pedimos a las nuevas autoridades Municipales, a nuestro intendente Sr. Pablo Javkin, que de una vez por todas, erradiquen la gran cantidad de basurales institucionalizados en nuestro barrio. Comprendan nuestra angustia y nuestro enojo, llegamos a un punto de inflexión, cambiemos completamente nuestro rumbo, pero ésta vez, para bien. Foco de contaminación “La presencia de basurales a cielo abierto son un foco de contaminación y un riesgo sanitario para la población”. Sería imposible enumerar los distintos basurales que tenemos en el barrio, ya que seguramente nos olvidaríamos de muchos, si tenemos, unos más significativos que otros, podríamos clasificarlos, en pequeños, medianos, grandes y monumentales. Solo basta un árbol podrido, una vereda rota, un foco de luz quemado, una columna atada con alambre, unos cuantos bidones de orina que luego serán recogidos, no sabemos por quién ni para que, una poda sin recoger, una chatarra en la vereda o una pequeña bolsa, para que en instantes se acumule gran cantidad de basura.

Factores

Cuando estamos frente a la desidia, son múltiples los factores que la conforman. Luego de la obra de cloacas, a cargo de la empresa Obring, contratada por Aguas provinciales de Santa Fe, hoy Aguas Santafesinas. Donde quedaron todas las calles sin reparar, con pozos, baches y montículos de tierra por doquier. Vehículos y obstáculos permanentes. Dificultando el desplazamiento de los camiones recolectores. Falta de todos los servicios de recolección, barrido y limpieza. Es sabido que es deficiente y escaso para un barrio que no deja de crecer. Los contenedores, que deberían ir sobre calles pavimentadas, gran cantidad de faltantes, como por ej. Calle Ottone de Juan José Paso a Génova no hay un solo contenedor. Si multiplicamos el 1 kg de basura que produce una persona por día y lo calculamos por las cinco cuadras, ambas veredas, Ottone de Juan José Paso a Génova, en solo un día, podríamos hablar de más de 500 kilos de basura diaria, ¿Dónde la tiramos?, seguramente en otros contenedores ya rebalsados o en un basural institucionalizado. – La falta de obras por décadas. La promesa de pavimento definitivo con cordón cuneta aún sigue en espera. Falta de autoridades, la incapacidad de abordar la problemática desde todos los sectores. Con toma de decisiones y presupuesto para su solución.

Mientras enseñan a reciclar, separar la basura para luego ser recuperada, el cuidado del ecosistema, a no tirar papelitos en la vereda, acciones que avalamos, adherimos y sentimos, en Empalme Graneros, arden los basurales, vuelan las bolsas de nylon. Cuando se retiran las palas mecánicas, luego de una lluvia se forman verdaderas lagunas de líquido lixiviado que se evaporan lentamente.

Terminemos con tanta inoperancia.

Desde la Asociación vecinal estamos en contacto constante con los vecinos que sufren tal desidia y las autoridades municipales, como distrito Noroeste y Director de Higiene Urbana. Pero queda al descubierto, que con buena voluntad, no alcanza. Falta la decisión política de querer solucionarlo.

paseo empalme

Sé el primero en comentar

Dejanos un comentario