El último hincha

Un reportaje que nos trae más historias simples y apasionantes de nuestro barrio. Viajamos en el tiempo con Rolando Castelasso para emocionarnos con sus recuerdos cargados de fútbol, anécdotas y pasión.

Seguro que no es el último y ojalá que no lo sea, Rolando Castelasso a sus 77 años sigue siendo UN fanático del Club Social y Deportivo La Gloria, conversar con él nos lleva a recorrer la historia de este popular club, por añadidura la historia de cientos y cientos de clubes barriales que fueran el centro social de cada barrio de nuestra ciudad y de nuestro país.

¿Desde cuándo sos hincha del Club La Gloria?
Llegué al barrio Empalme Graneros, cuando tenía 9 meses, mi casa daba con la cancha de futbol, Pelayo al 5800. Mi padre comenzó a concurrir al club y me hizo socio cuando cumplí el año, aún conservo el carnet. Creo que ahí mi historia quedó marcada.

¿Cómo fue tu infancia y juventud?
Muy linda, feliz, de chico era muy dañino, bueno, todos los chicos éramos traviesos. No podía estar un día sin ir al Club, era mi segunda casa. Yo viví la época dorada, en el año 50 me quebré el brazo y todos los días, después de sacarme el yeso, me hacían masajes Villarino y Pelele, yo que era un pibe de 8 años ya deambulaba en medio de todos los grandes del boxeo que dio el club la Gloria, me sentía un gigante. Comencé a hacer gimnasia a los 20 años en el gimnasio ORO, otra hermosa época. Era muy ágil, venia corriendo y tocaba el travesaño con los pies. Recuerdo partidos de fútbol que jugaba el padre Agustín, me quería matar porque yo era muy bruto. A los 16 años ya comencé a jugar al fútbol para el Club y así durante 20 años. Siempre con la camiseta, blanca, roja y negra.

Cuantas anécdotas y cuánta historia ¿qué otro recuerdo tenés de tu infancia?
Me acuerdo que en la calle Garzón y Pelayo estaba la cancha del club, a los 9 años me llevaban en el camión a ver los partidos, cuando La Gloria jugaba de visitante . Mi papá no me dejaba ir, porque cada dos por tres donde jugaba empalme, había piñas. En el camión íbamos Luis Alvares, Lucio, el cabezón Lavalle, Fefa. Yo era tan fanático de la Gloria que en los torneos internos yo tiraba para el que tenía la camiseta de chacharita. No podía aceptar que el Club perdiera, me enceguecía y a veces terminaba mal, una cosa era jugar al futbol y otra era jugar para la Gloria.

¿Dónde se crea el Club La Gloria?
El Club La Gloria se crea el 5 de enero 1933 (lo dice con tanta seguridad, como si fuera su fecha de nacimiento). En el bar La Gloria, cuyo dueño era García Rey, en la esquina de calle Juan José Paso y Solís, el club en su inicio se llamó Oasis, pero al poco tiempo pasó a ser La Gloria. La camiseta era blanca con unos vivos azules, pero luego, a través de Manuel Caro, hermano de Osvaldo Caro que jugó tantos años para el Club, se consiguieron un par de juegos de camiseta de Chacarita, querían que el nombre fuera Defensores de Chacarita, el club se quedó con los colores, pero La Gloria era innegociable.

Nos imaginamos esos partidos, cargados de pasión y fervor . . .
-Claro, era tal cual; el arroyo Ludueña pasaba por el medio del barrio, si eras de La Gloria el domingo la cancha cantaba “Nuestros colores son blanco, negro y colorado y la cancha la tenemos del arroyo para este lado” y la hinchada de reflejos cantaba “nuestros colores son Amarillo y colorado y la cancha la tenemos del arroyo al otro lado”. Los partidos de La Gloria y Reflejos eran la fiesta de Empalme, los esperábamos todo el año, los cuatro costados de la cancha repletos de gente. Para nosotros era más que Newell´s y Central, hasta había peleas de familias, eran a muerte. Lo más lindo que pasó en mi vida.

¿A quiénes recordás de aquellos partidos?
Recuerdo haberlos visto jugar a Armando Ríos, Isidro Villarino, la patada de Ruso Fischuf, le pegaba de un arco al otro en alpargatas con pelota de tiento, era un caballo. El guerrero Manuel Alonso, Nenino, Rodolfo Rojas, el Turco Apez, el turco Ale, tito Silva, Andrada, el gallego Albes y Pirucho Bruschini, Chacho Fernández, el gallego González el diariero, el loco Silva, Carlitos Carrión, Toti Azuaga, Mangino, Chilica y los más jóvenes de mi época Pelusa Molina y Lalo García, René Caro, Mario Aranda. Son los que me acuerdo ahora, hubo muchos. El sueño era jugar en la primera de La Gloria. Si te ponías la camiseta de la Gloria eras un guerrero.

¿Y quiénes fueron los Presidentes del club por aquellos años?
Yo recuerdo a Unrubia, Sarasibar, Domingo Mateo, Armando Ríos, Paravano, el Dr. Blanco, Nicolás, Canessa, mi papá, Ludueña, los hermanos Bruschini, Héctor Gago, Ventroni, Barbisano, Baich, Suarez. En esos tiempos, la muchachada, los socios y la comisión trabajaba como bestias, no solo los presidentes hubo grandes tesoreros y gente de mucho laburo. El actual presidente es Pocho Aguirre. Tuve la suerte de trabajar con Ventroni que hizo la primer parte techada y parte del galpón del primer piso. Y el Chiva Fernández, un presidente que vivía adentro del club, un apasionado, el día que falleció, lo último que habíamos estado hablando era poner un jardín infantes en el club. El club y el futbol es pasión de multitudes, hubo tantos que trabajaron, que nombrarles es imposible.

¿Siempre integraste la comisión directiva?
A los 19 años integré la comisión de jóvenes, y después la comisión directiva y hoy soy el vice-presidente. Siempre me gustaron las cosas derechas. Ya no tengo tanta fuerza como antes. En los carnavales el club armaba una carpa gigante para hacer los bailes. Hacíamos cine al aire libre, con un telón de lona, cuando había viento, veíamos la película toda movida, iban todas las familias del barrio y todas las parejas, hacíamos dúplex con Unión Americana, así las películas nos salían más baratas, martes, jueves, sábado y domingo, buffet con mesas y sillas no te podes imaginar cuanto trabajo, sillas para el cine. Torneos de bochas, donde competían más de 60 parejas. También boxeo, patín, básquet, gimnasia. (Mirarle los ojos a Rolando, buceando en sus recuerdos, te hace transportar en el tiempo y comprender su pasión).

¿Qué era el Club para el barrio?
Era el lugar de reunión, de encuentro, tu familia grande que eran tus vecinos, tus compañeros de escuela, amigos. El Club fue mi hogar, trabajaba 12 horas en la Junta Nacional de Granos y cuando podía me iba al Club, mi papá me decía para un poquito. Ahí adentro se soñaba. Hay tres cosas que me llenan de orgullo, el Club La Gloria, La Escuela San Luis Gonzaga y la Vecinal. Porque Ottone y el padre Agustín me marcaron mucho. ¿El gran sueño? Haber construido el edificio, la estructura que hoy tenemos. Ahora me gustaría ganar un Quini 6! (risas) Porque si llego a tener mucha plata, voy a comprar un campo muy grandote que siempre lo miro, para hacer el polideportivo La Gloria, mi sueño, que no sé si podré verlo. El club lo sentía como una cosa propia, todos teníamos un pedacito adentro. La mano de obra eran todos Los cocineros y todos trabajando por el club. Todo el trabajo de albañilería lo hacíamos nosotros. Si nos tocas a uno del club La Gloria, nos tocas a todos decía Lalo. El club se lleva en la sangre.

¿Un mensaje para los jóvenes?
A los jóvenes les diría que obren con decencia toda la vida, no hagan a otro lo que no les gustaría que le hagan, que peleen, que adoren al barrio y a sus amigos, que la amistad sea cierta, no fingida. No anden en malas compañías, que se fijen en los buenos actos, copien los buenos ejemplos. Los malos ejemplos nos sirven para no cometer errores, que tengan salud y diversión, que amen la vida. Ojalá pueda cambiar un poco todo lo que estamos viviendo.

¿Un mensaje para el Club?
Que sea la segunda casa, que se brinden enteros, que siempre piensen bien y cuando ven algo mal, que no se callen, que pongan los puntos sobre las ies. Ellos son el futuro del Club

¿Un mensaje para el barrio?
Que sigan unidos, nos unió el agua, que no se pierda esa pelea y esa unión, que estén atentos. Es un barrio laborioso. Acá hay un centro comercial hermoso, hay mucha gente buena.

¿Si nacerías de nuevo que serías?
Seguro, hincha de La Gloria y de Empalme, mi barrio.

Gracias Rolando

Reportaje por

Osvaldo Ortolani
Presidente Asociación Vecinal
Empalme Graneros
paseo empalme

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