La economía contable de la vida (1ra parte)

La economía contable de la vida

Para comprobar el correcto funcionamiento de cualquier modelo mecánico, físico o químico, éste debe poder ser extrapolable matemáticamente, o sea que mediante una fórmula matemática, yo voy a estar en condiciones de repetir el experimento todas las veces que quiera y aplicando la misma fórmula debo obtener el mismo resultado, por ejemplo si unimos dos moléculas de hidrógeno con una de oxígeno vamos a obtener agua. La maravilla de la creación de todo lo que existe en el universo fue concebida siguiendo esta regla y como los seres vivos somos un modelo físico, químico, mecánico, biológico hecho por el mismo creador y con las mismas reglas, lógicamente obtendremos moléculas, células y seres iguales.

Sobre esta base a lo largo de millones de años se van operando diferentes mutaciones genéticas o cambios físicos por degradación de algunos minerales (como en las moléculas radioactivas) o nuevas recombinaciones físico-químicas por efectos de la naturaleza; como los rayos, el viento o frío y calor intensos en grandes períodos de tiempo, pero siempre respetando el mismo modelo. Con esto quiero decir que todo tiene que ver con todo inclusive más de lo que imaginamos y nos va a sorprender cómo se puede relacionar la economía y la contabilidad con la biología. Entonces analicemos al ser humano desde el punto de vista de la economía y veremos que si invertimos tiempo y esfuerzo en acciones para nuestro beneficio en la salud como las caminatas y ejercicios físicos, más vida social activa, significa un gasto inicial que nos va a dar ganancias inimaginables para el presente pero mucho más en el futuro.

Tomemos para comenzar el análisis de los términos relacionados entre lo biológico y estas ciencias duras, del enunciado del presente texto la palabra banco y podemos comparar sin temor a equivocarnos que cada uno de nosotros somos nuestro propio banco porque, veamos qué es un banco; podemos deducir que es el lugar donde se hacen los depósitos, como la arena al depositarse hace un banco de arena y el banco de la plaza para depositar el cuerpo y muchos ejemplos más. Y siguiendo el mismo razonamiento nuestro cuerpo y mente son el capital inicial con que cuenta nuestro emprendimiento empresario, del que somos el total obrero. O sea, nacemos sin absolutamente nada pero a la vez con todo un potencial para desarrollarnos. En nosotros depositamos nuestros sueños, ideas de progreso e ideales y ambiciones.

Somos deudores porque tenemos una deuda de gratitud por haber recibido el don de la vida, pero a la vez somos acreedores porque se no ha conferido el libre albedrío para devolver tan apreciado bien mediante el crecimiento personal y la contribución al desarrollo de la comunidad. Como hemos visto tenemos abierta una cuenta corriente con un activo, un pasivo y cada tanto debemos poner atención en el saldo; que llevado a la vida diaria significa que los nombres no son tan casuales porque la vida se desarrolla mediante la actividad, las acciones del diario vivir que casualmente es el mismo nombre que el de los títulos de las empresas en la bolsa de valores a los que seguramente le podríamos encontrar un paralelismo con los valores que debemos respetar en la vida cotidiana y éstos no cotizan en bolsa porque no debería haber dinero que los compre.

Hasta aquí nos referimos al activo, ¿pero que es el pasivo? Es a lo que me referí cuando hablamos de deudores; o sea obligaciones, deudas o compromisos de pago, que a los fines de éste artículo es mucho más que reconocer y cumplir con los pagos de lo que se debe; es también la deuda moral, la gratitud hacia pequeños gestos que no necesariamente fueron de dinero es tratar de devolver lo realmente caro pero empleando el término como sinónimo de querido porque lo que se puede pagar con dinero es barato; es cumplir con la palabra empeñada; es ni más ni menos que HONRAR LA VIDA, que es la única manera de tener un saldo absolutamente positivo.

Dr. Daniel Gurevich
Director del Centro de Médico
de la Vecinal Empalme Graneros
paseo empalme

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